Un equipo internacional de científicos ha logrado trazar con un detalle sin precedentes el árbol evolutivo de los moluscos, uno de los grupos de animales más diversos del planeta. Este avance ha sido posible gracias al análisis del genoma de 77 especies representativas de los ocho grandes grupos de moluscos, incluyendo 13 genomas secuenciados por primera vez.
La investigación, publicada en la revista Science y liderada por Zeyuan Chen del Instituto de Investigación Senckenberg, ha contado con la colaboración de la Universidad de Barcelona. Los hallazgos confirman la ancestralidad del filo Mollusca y resuelven dudas sobre la evolución de ciertos grupos, como los monoplacóforos, considerados fósiles vivientes.
El estudio sugiere que el ancestro común de los moluscos tenía una concha dura, un pie para la locomoción y una rádula para la alimentación, pero carecía de ojos. Además, refuerza la hipótesis de que estos animales se diversificaron rápidamente en dos grandes ramas: Aculifera, con especies que poseen espículas en forma de aguja, y Conchifera, que incluye moluscos tradicionales como caracoles, almejas y cefalópodos.
Este trabajo también destaca la gran variabilidad genómica de los moluscos, un factor clave en su éxito evolutivo. Comprender estos mecanismos no solo ayuda a responder preguntas fundamentales sobre la evolución y adaptación de la vida en la Tierra, sino que también tiene aplicaciones potenciales en biotecnología y conservación. Algunos moluscos se han convertido en modelos de estudio en biomedicina, lo que podría tener implicaciones en la investigación de enfermedades humanas y la protección de ecosistemas marinos.
Este avance científico marca un hito en la biología evolutiva y abre nuevas líneas de investigación para comprender mejor la extraordinaria diversidad de estos invertebrados.
Redacción (Agencias)