Los emblemáticos taxis negros (‘black cabs’, en inglés) de Londres podrían desaparecer de sus calles en los próximos 20 años si las licencias disminuyen al ritmo actual, según ha señalado el último estudio del laboratorio de ideas Centre for London.
Los taxis negros han formado parte del ecosistema de la ciudad y se han convertido en un icono londinense desde hace casi 450 años, pues las primeras licencias oficiales para taxis en Londres se expidieron en 1662.
En vísperas de la actualización del Plan de Acción para Taxis y Alquiler Privado del organismo de Transportes de Londres (TfL) para 2025, el informe recomienda establecer una estrategia de diez años para la retención y reclutamiento de taxistas, con ambiciones claras para «mantener y expandir» el número de conductores con permiso.
También aconseja una mayor colaboración entre el sector del taxi y el Ayuntamiento de Londres para elaborar políticas conjuntas de «gestión inteligente del tráfico» e identificar el papel de los ‘black cabs’ dentro del futuro modelo de transporte para Londres, que aboga por priorizar en un 80 % los trayectos en medios sostenibles frente a un 20 % de los viajes en automóviles privados.
El informe fue elaborado tras una mesa redonda para analizar los problemas del sector del taxi en la capital, en la que participaron operadores, fabricantes y legisladores.